Como fruto directo de la ilegalización de Batasuna y varios cientos de listas de la izquierda abertzale en sucesivas elecciones a través de la Ley de Partidos, el Lehendakari Ibarretxe se encuentra, a día de hoy, imputado junto a otros dirigentes socialistas, en un procedimiento penal cuya vista oral dará comienzo este mismo jueves 8 de enero. Sirvan estas líneas para tratar de subrayar y reivindicar para todos, algunos de estos derechos fundamentales que la aplicación de la Ley de Partidos no ha dudado en arrebatar a los procesados, siempre al margen del procedimiento constitucional establecido.
La novedad, a través de la aplicación “ad hoc” de la Ley de Partidos, pretende la restricción directa de derechos fundamentales tan básicos como el de libertad ideológica o el de reunión nada menos que del máximo mandatario y representante de las instituciones vascas, a la sazón máximo representante del Estado en la Comunidad Autónoma. Esta posibilidad implica efectos directos en las garantías que derivan de la Constitución y de los compromisos internacionales ratificados por España, nada menos que a través de una simple interpretación judicial o administrativa de una Ley Orgánica. Ello no debiera ser posible, salvando que se pretenda ubicar a la Constitución como figura decorativa del ordenamiento. continua leyendo…
